Foro del Colectivo Piezo

Este es el foro del Colectivo de Espeleólogos Mendigos

Últimos temas

Enero 2020

LunMarMiérJueVieSábDom
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Calendario Calendario


    Como actuar en caso de hallazgo arqueológico en cavidades

    Antonio
    Antonio

    Cantidad de envíos : 120
    Fecha de inscripción : 28/05/2009

    Como  actuar en caso de hallazgo arqueológico en cavidades Empty Como actuar en caso de hallazgo arqueológico en cavidades

    Mensaje por Antonio el Vie Oct 02, 2009 9:22 pm

    COMO ACTUAR EN CASO DE HALLAZGOS ARQUEOLOGICOS EN CAVIDADES
    Es tradicional la vinculación existente entre la arqueología y las zonas kársticas, pues durante mucho tiempo las investigaciones arqueológicas se centraron en las cuevas, verdaderos «frigoríficos» que han conservado durante milenios en buen estado gran parte de los restos no sólo de la actividad humana, sino también restos animales de gran interés paleontológico. La matriz sedimentaria alcalina del substrato calcáreo es apta para una buena conservación de ciertos materiales, mientras que otros han ido desapareciendo a pesar de la protección que implica una cavidad, especialmente si ésta es fósil. Y se deduce fácilmente que nuestros antecesores prehistóricos elegirían para su utilización (especialmente protección contra el frío en las gélidas épocas glaciares) aquellas cavidades más secas, a no mucha altura y que permitieran acondicionar cómodamente en su interior un refugio con hierba, helechos y ramas.

    Pero además de los restos de asentamientos humanos (pinturas, grabados, instrumentos de piedra, restos óseos, etc.) son de interés los relativos a aspectos zooarqueológicos, que en ningún caso han de menospreciarse.

    Los espeleólogos tenemos grandes probabilidades de encontrar en nuestras exploraciones algún tipo de restos con valor arqueológico. Y se suele plantear la duda de cómo actuar en estos casos: ¿se cogen o se dejan allí los restos? ¿se escarba para ver si hay más? ¿mantenemos el secreto o lo publicamos? ¿lo comunicamos a las autoridades o nos callamos «para evitar complicaciones»?.... Estas y muchas otras cuestiones se pueden plantear, y para ello nada mejor que tener en cuenta una serie de consejos que resumimos a continuación.

    Según el tipo de restos encontrados, habrá que proceder de una forma diferente:

    - Restos faunísticos.

    Realizar una descripción detallada de la ubicación del hallazgo; fotografía; recogida de un testimonio pequeño y significativo (pieza dentaria, falange, etc) y ponerse en contacto con el paleontólogo. No recoger todos los restos del animal.

    - Evidencias etnográficas.

    Descripción detallada de la ubicación del hallazgo; fotografía y croquis; recogida de una pequeña muestra del testimonio (madera, metal, cerámica, etc); ponerse en contacto con un etnógrafo o arqueólogo. No alterar la disposición de los restos; ni recoger todos los restos visibles.

    - Restos arqueológicos en superficie.

    Como en los casos anteriores, descripción detallada de la cavidad (catalogación), con ubicación en planta de los hallazgos; fotografía y croquis de la disposición de los mismos; en caso de que peligre la conservación de los restos, recoger una pequeña evidencia, significativa del conjunto, apuntando su ubicación en el croquis; ponerse en contacto con un arqueólogo. No alterar la disposición de los restos ni recoger todos los restos arqueológicosvisibles. No excavar en el sedimento, buscando más restos. No dejar pasar mucho tiempo antes de contactar con el especialista.

    - Restos arqueológicos en estratigrafía.

    Descripción detallada de la cavidad (catalogación), con ubicación en planta de los hallazgos; fotografía y croquis del corte donde se ubiquen los materiales; ponerse en contacto con un arqueólogo. No recoger ningún tipo de resto arqueológico ni excavar en el sedimento, buscando más restos. No dejar pasar mucho tiempo antes de contactar con el especialista.

    - Arte rupestre.

    Fotografía de la primera figura localizada; salir de la cavidad sobre los propios pasos y detallar exactamente los datos de identificación de la cueva; absoluta discreción por parte de los autores del hallazgo; ponerse en contacto urgentemente (a ser posible, el mismo día) con un arqueólogo o institución competente en el tema y entregarle todo el material disponible. En ningún caso continuar la exploración o buscar otra figuras (se pueden deteriorar distintas evidencias); no alterar el entorno de las figuras, ni caminar en sus inmediaciones o recoger ningún tipo de evidencia, arqueológica o natural; no tocar las paredes o el techo, se perciban o no decoraciones (pintura o grabados) en las mismas; no esperar más de 24 horas para contactar con los especialistas.

    - Improntas humanas.

    Fotografía de la primera impronta localizada; emplear toda la iluminación disponible para salir de la cavidad sin destruir otras evidencias, sobre los propios pasos; absoluta discreción por parte de los autores del hallazgo; ponerse en contacto urgentemente (a ser posible, el mismo día) con un arqueólogo o institución competente en el tema. No continuar la exploración o buscar otras improntas ni alterar el entorno de las improntas, caminar por sus inmediaciones o recoger ningún tipo de evidencia, arqueológica o natural; no tocar las paredes o el techo. No esperar más de 24 horas para contactar con los especialistas.

    Se aconseja siempre realizar una fotografía del hallazgo, volver sobre los propios pasos con cuidado de no modificar nada y comunicarlo urgentemente a los especialistas, guardando gran discreción sobre el hallazgo, aunque se piense que no es muy importante. Esto lo decidirán los expertos tras el estudio pertinente.

    Es recomendable contar con una pequeña muestra de los materiales, un simple hueso o un fragmento de cerámica por ejemplo, que servirá al especialista para valorar la importancia arqueológica de los mismos.

    Siempre se recomienda realizar un croquis lo más detallado posible de la cavidad y descripción de la zona donde se ha realizado el hallazgo, con la localización precisa de la entrada a la cavidad. Si es posible, indicación de las coordenadas UTM de la misma.

    Solamente cuando los especialistas han realizado el estudio correspondiente, se puede proceder -si lo estiman necesario- al posible cierre de la cavidad o las galerías afectadas, y siempre tras las autorizaciones y procedimientos pertinentes. Los descubridores no deben llevar a cabo iniciativas que alteren el estado original del yacimiento. En todo caso, de la colaboración entre el arqueólogo y el espeleólogo no debe deducirse una pérdida del mérito y el reconocimiento debido a los autores del hallazgo.

    Evidentemente, la recolección de materiales (piezas de sílex, hachas de piedra, etc.) encontrados a lo largo de nuestras exploraciones es algo que ni tiene sentido ni utilidad: es más lógico dejarlo todo tal cual se encuentra, y sólo en el caso de que un hallazgo peligre por encontrarse en zona de posible paso de otros espeleólogos se hace recomendable protegerlo, entregándolo a los arqueólogos expertos o a las autoridades competentes, que en nuestro caso son las Delegaciones Provinciales de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Nunca debe considerarse «propiedad privada» un hallazgo, por el hecho de haberlo encontrado uno mismo; antes bien, debe entenderse que cualquier resto con valor arqueológico que encontremos en una cavidad es un patrimonio cultural de la Humanidad en general y de nuestra Comunidad en particular. Por lo tanto, el primer paso ha de ser entregar estos hallazgos a las autoridades competentes, y no caer en el error de coleccionar en casa restos arqueológicos.

    Normalmente, cuando se entrega un objeto con valor arqueológico a los especialistas, éstos realizan un acta de recepción que entregan al donante, con indicación de los datos de interés para que conste en dicho documento. De esta forma, el espeleólogo siente reconocida su labor, además de aportar elementos culturales de valor que van a estar bajo la protección y responsabilidad de las autoridades, y de los que se va a beneficiar el conjunto de la sociedad, porque muchas veces estos restos serán expuestos en los Museos Públicos.

    Siguiendo estos sencillos consejos, podremos colaborar no sólo en la conservación de nuestro patrimonio arqueológico, sino en su aumento progresivo y en evitar la pérdida de la valiosísima riqueza e información que guardan, como auténticos tesoros, las cuevas.

    Juan Mayoral Valsera.
    Grupo Espeleológico Plutón.

    Bibliografía:- Arrizabalaga, A.: «Algunos apuntes sobre la toma de datos de interés arqueológico en la actividad del espeleólogo» Karaitza nº 3. 1994.


    _________________
    ,,,Cuida bien la tierra, no es un legado de tus padres, sino una herencia para tus hijos,,,

    Proverbio Kenyata


    Antonio[/b]

      Fecha y hora actual: Dom Ene 19, 2020 6:05 am